Los Límites de la Tolerancia (II)

El peligro de permitir demasiado siempre está latente. Siempre ha habido atrocidades que pudieron evitarse con menos permisividad y pasividad ante conductas que promueven la intolerancia. Según Karl Popper en su libro ‘La sociedad abierta y sus enemigos’, ‘la tolerancia ilimitada debe conducir a la desaparición de la tolerancia’.

En su texto escrito durante la Segunda Guerra Mundial, Popper advirtió el peligro de extender la tolerancia sin límites a quiénes son intolerantes. Si la sociedad abierta no está preparada para defenderse ante los atropellos de los intolerantes, las personas tolerantes y la tolerancia son destruidas.

En nombre de la tolerancia, Popper defendía el derecho a no tolerar a los intolerantes y a exigir que todo movimiento que predique a intolerancia quede al margen de la ley. Lo que no significa que se acalle a quiénes tienen conceptos filosóficos intolerantes o antidemocráticos, sino que la sociedad debe intentar contrarrestar estas ideas y los movimientos que las promueven mediante argumentos racionales y el debate público. E incluso mediante el uso de la fuerza cuando dichos movimientos ya no usen la racionalidad, sino la violencia.

Decía Popper que se requiere de la protección de la ley para evitar que se imponga una visión única del mundo y surjan dictaduras y totalitarismos. Una sociedad plural debe luchar para no dar cabida a la negación de los valores de otros. Pero debe intentar de todas formas que prevalezcan la legalidad y el diálogo antes que combatir a los intolerantes con intolerancia y con violencia.

La tolerancia, según Popper tiene un sentido positivo y otro negativo. El positivo se opone a la exclusión de lo diferente por motivos raciales, ideológicos o religiosos. Situación que se traduce en acción porque una sociedad tolerante en sentido positivo actúa para neutralizar la promoción y las actitudes de intolerancia.

Dentro de la dimensión positiva de la tolerancia se expresa el esfuerzo para reconocer las diferencias y comprenderlas. También se reconoce al otro a ser distinto y se da valor a la igualdad y a la libertad para expresar las diferencias.

El sentido negativo de la tolerancia se manifiesta cuando una sociedad no es lo suficientemente firme para oponerse a lo que puede causar daño. Cuando deja espacio a las acciones de intolerancia sin resistir ni replicar aunque sea evidente que no beneficial al individuo ni a la colectividad.

De modo que las sociedades deben inculcar al niño desde su infancia los valores de la libertad y de la democracia. Educarlos para la comprensión de los demás, dentro de la gran diversidad de culturas e historias. Señalarles la necesidad de renunciar a la violencia y a dialogar para resolver los conflictos.

Adenda: Vivimos en una etapa de cambios totales en los paradigmas que configuran a la nueva sociedad digital del presente y tenemos que tener la mente abierta para poder aceptar los grandes cambios que ya estamos viviendo ahora mismo.