El Nuevo Cambio Climático (II)

Siguiendo el curso del Informe del Nuevo Cambio Climático, la OMM señala que las olas de calor e incendios forestales registraron más de 1600 muertos en 2018, tan sólo en Europa, Japón y los Estados Unidos. Además de que hay una ola de calor en pleno invierno en Europa. La OMM señala además que el impacto del calor no es la mayor amenaza para la salud humana, sino que tiene varios ‘efectos económicos en cascada’, como la pérdida de capacidad de trabajo, la productividad y la disminución de la capacidad de respuesta de los servicios de salud, ya que las olas de calor traen consigo apagones que perturban la infraestructura de energía, transporte y agua.

En Australia y en Estados Unidos decenas de miles de personas quedaron sin electricidad durante las olas de calor del 2018, cuando creció mucho la demanda de aire acondicionado y excedió la capacidad de la red eléctrica. Además de que es mayor el riesgo de incendios forestales. De modo que la cifra de desaparecidos por los incendios forestales en California superó a 1000 personas que ha sido la mayor cifra en un siglo en los Estados Unidos. Los incendios destruyeron más de 18,000 estructuras habitacionales y hubo más de dos millones de desplazados.

Según el OMM, el nivel del agua de los mares sigue subiendo y el promedio de incremento en 2018 fue 3.7 centímetros mayor que el año anterior. Por lo que el OMM dice que el incremento del nivel del mar es un problema global que no desaparecerá y se requieren grandes y costosos esfuerzos para ayudar a los más vulnerables a mudarse a áreas más seguras.

Por otra parte, cerca de 35 millones de personas fueron afectadas por inundaciones a nivel global y más de 2 millones resultaron desplazadas, debido a desastres vinculados con el clima. Según la OMM, el clima extremo ha continuado en los inicios del 2019 con el ciclón tropical ‘idai’ que causó inundaciones devastadoras en Mozambique, Zimbawe y Malawi. Este ciclón podría convertirse en el desastre más letal asociado con el clima en el Hemisferio Sur.

Las víctimas del ‘idai’ señalan porque se requiere de una agenda global de desarrollo sostenible adaptado al cambio climático para poder reducir el riesgo de grandes desastres en el futuro inmediato.

Adenda: Ahora mismo es muy difícil entender lo que está sucediendo, ya que casi todos los líderes políticos y financieros que controlan al mundo consideran a sus intereses materiales, a sus derechos de propiedad, a sus herencias, a sus culturas, a sus etnias y a sus mitos por encima de una realidad apocalíptica que llegará en el 2030 a un punto en el que ya no se podrá contener la destrucción del Planeta Tierra.

Quiénes señalan este negro y cercano futuro son nada menos que los hombres de ciencia más reconocidos en el mundo actual y probablemente los más honestos.