Hacia un foro secular

Desde una visión histórica, nunca ha desaparecido el pensamiento colectivo, ya sea en forma de mitología o de una creencia religiosa, cuya actitud es cautelosa y conservadora frente a los nuevos avances de la ciencia y de la tecnología. La idea de instalar en México y en toda Latinoamérica de habla hispana un ‘foro secular’ sólo intenta difundir un método de pensar colectivo autocrítico que permita a la sociedad convivir en libertad plena y sin violencia, aceptando que no existen verdades absolutas, sino conocimientos que siempre podrán ser mejorados.

Se pretende también demostrar mediante la Antropología, la Arqueología, la Arquitectura y todas las disciplinas que estudian el desarrollo del ser humano a través de la historia, que han sido las bajas pasiones, como la ambición, la venganza, la envidia, la lujuria, la hipocresía y la megalomanía, los principales factores en la producción de las obras de arte más importantes de la Historia. Aunque no puede soslayarse que estas mismas pasiones se han desviado hacia áreas de poder y dominio.

Por lo que se intenta morigerar la visión de la edad mítica de la menta humana con la participación de las ciencias y de la tecnología que siempre han tenido una inspiración pragmática de sobrevivencia o de mejoría de las condiciones materiales de vida. Nuestra hipótesis es que al desvincular el cuerpo físico de la mente, tanto en las religiones como en las mitologías y religiones se creó una dicotomía entre el conocimiento físico y el metafísico que paradójicamente evitó el desarrollo de la filosofía y propició que las ciencias y la tecnología penetraran al campo de los fenómenos de la mente con una metodología libre de axiomas y mitos.

De esta forma la humanística se empantanó y se ha quedado quieta en los conceptos nihilistas de los filósofos actuales, las teorías sociales que parten de axiomas falsos (Marx y Weber) y la pseudociencia de Freud que se inspira en sueños, psicopatologías y mitos. Mientras tanto, la ciencia posmoderna destruía todas las teorías evolutivas del ser humano, encontraría que la fisiología era el verdadero origen de todas las funciones de la mente y que habían muchas posibilidades de mejorar la salud y la duración de la vida humana mediante el uso de la genómica, la memética, las neurociencias y las nuevas ciencias evolutivas.

Asimismo, con la incorporación de estos nuevos conocimientos científicos y tecnológicos se transformarían todos los conceptos que ahora norman la vida humana, desde las prevenciones neonatales, la educación básica, los conceptos sanitarios, de seguridad social, laborales, de normatividad jurídica, ecológicos y de derechos humanos en los que actualmente vive nuestra sociedad. Es obvio que se trata de una revolución cultural sin precedentes – quizá desde el Renacimiento – en la sociedad Occidental. Por fortuna, toda esta visión del mundo ya se está aplicando con gran éxito en los sistemas de investigación y desarrollo de la mayoría de las naciones anglosajones y empieza a permear hacia algunos países de habla hispana.

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