ESTADOS UNIDOS FRENTE AL NARCO

ANTECEDENTES.- Desde una visión histórica, la implantación de las políticas de subordinación a la economía global y en particular a la de los Estados Unidos desde 1982 se observan en México dos economías muy diferentes: la establecida con base en la Constitución que le permitió alcanzar durante 50 años (1932 a 1982) un crecimiento promedio del PIB de 6.5% anual y uno del 3% en el PIB per cápita; aún cuando hubo una taza de crecimiento demográfico superior al 3% anual durante ese mismo período de tiempo. Mientras que desde 1982 hasta el presente, el crecimiento promedio del PIB ha sido del 2.3% anual y el PIB per cápita ha tenido un promedio de 0.6%.

En función de estas cifras, la mayoría de las instituciones bancarias y los organismos internacionales opinan que la subordinación de la economía mexicana a la geopolítica norteamericana es tan grave que sólo permitirá un crecimiento promedio del 2% anual durante las próximas dos décadas y un aumento brutal de la población en condiciones de pobreza extrema que convertirán a México en uno de los países con mayor pobreza y desigualdad en el mundo.

EL ESTADO SUBORDINADO.- Esto no significa que México sea un estado ‘fallido’ como lo ha expresado el Pentágono, sino un estado ‘subordinado’ con una soberanía económica muy limitada y con una economía política controlada por intereses externos que en algunos casos están asociados con reducidos grupos de capitalistas nacionales y foráneos,

México sólo es un estado ‘fallido’ para la gran mayoría de los mexicanos con patrimonios escasos o sin patrimonio alguno, pero constituye un estado muy exitoso para un pequeño grupo de personas y corporaciones, tales como la banca extranjera, la mayoría de las corporaciones globales y un reducido grupo de capitalistas que han incrementado sus fortunas en muy pocos años a cambio de dejar a 50 millones de mexicanos en condiciones de pobreza y a 22 millones de ellos en una situación tal que no tienen acceso a los alimentos básicos y han convertido a México en una de las tres naciones más desiguales del mundo.

LA VIOLENCIA.- A partir de esta subordinación total de la política de México a la de los Estados Unidos, la violencia se ha convertido en la característica más notoria de la sociedad mexicana y se extiende a las instituciones del Estado que permiten salarios muy reducidos, la aniquilación paulatina pero constante de la seguridad social y la violencia psíquica sobre millones de jóvenes que no tienen acceso a la educación ni al trabajo. Hay un crecimiento de la violencia familiar y comunitaria al deteriorarse los vínculos familiares, aparecen otros tipos de violencia de origen virtual que se realiza a través del mass media televisivo y la hipermedia al exhibir satisfactores que no pueden ser adquiridos por la gran mayoría de los ciudadanos. Finalmente hay una violencia electoral que vulnera la voluntad ciudadana a través del uso amañado de los medios de comunicación masiva promoviendo a funcionarios públicos que sirven a los intereses de los poderes fácticos.

Como resultado hay una pérdida total de la soberanía del estado mexicano que da lugar a una mayor influencia de los Estados Unidos en el régimen político mexicano y en sus instituciones de defensa y de seguridad nacional. Aunque la primera fase del proyecto de subordinación del Estado mexicano se enfoca en la pérdida de la autonomía económica, de ahí se va derivando la pérdida de soberanía del poder militar. De modo que se ha utilizado al narcotráfico como un instrumento para facilitar y ocultar la intervención de las instituciones militares estadounidenses en México, desde el Ejército, las policías, el sistema judicial y los órganos de inteligencia y seguridad nacional.

LA ESTRATEGIA EXTERNA DE LA GUERRA AL NARCO.- El uso de la guerra contra el narco por parte de los Estados Unidos y otros países poderosos es el instrumento encubierto para lograr la incorporación de sus aparatos militares y de seguridad en aquellos estados que ellos consideran parte de su patrimonio geopolítico. Esto se realiza con la risible excusa de que la violencia al interior de esas naciones significa una amenaza para su seguridad nacional, aún cuando su política interna reconoce con enorme cinismo que su propio mercado interno es el que origina esa violencia de las organizaciones criminales. Con esta doble moral, los Estados Unidos logran mantener más de 1400 agentes en territorio mexicano, para supuestamente actuar contra la economía criminal, pero además forman parte de la red de inteligencia norteamericana que vigila la situación política, social y económica de México.

La estrategia norteamericana de la narco-militarización de otras sociedades, como son los casos de Colombia y México tiene varios propósitos:

1.- Mantiene en constante zozobra a los partidos del país que se intenta subordinar haciéndoles creer que los otros partidos están involucrados en la economía criminal y permite que se utilicen las fuerzas de seguridad nacionales en contra de cualquier expresión de inconformidad contra el régimen.

2.- Justifica la asistencia de fuerzas de seguridad externas haciendo creer que el narco es un enemigo común que obliga a otros países a cooperar con las políticas estadounidenses-

3.- Concentra los recursos presupuestarios en gastos enormes para reducir la actividad criminal, en detrimento de la promoción económica y de la justicia social.

4.- Logra que la sociedad civil vaya aceptando la injerencia de sus propias fuerzas militares en estos asuntos, aún cuando sean acciones inconstitucionales y vaya permitiendo de forma paulatina la participación de fuerzas castrenses extranjeras.

LA POLITICA INTERNA.- De forma paradójica, la política interna de los Estados Unidos contra el narco ha eliminado por completo la ‘guerra contra las drogas’ ya que su efecto resultó negativo. El director de la Oficina Nacional de Políticas para el Control de las Drogas de la Casa Blanca, Gil Kerlikowske ha declarado que sin importar lo que se trate de explicar al ciudadano de la guerra contra la droga o contra un producto específico, la gente siempre ve a dicha lucha como una guerra contra ellos, de modo que se canceló por completo en su estrategia interna.

En los Estados Unidos se gastan anualmente 150 miles de millones de dólares en policías y tribunales, se tiene el mayor número del mundo de personas encarceladas en proporción a la población total y de todas formas no se ha podido detener ni la oferta ni la demanda de estupefacientes en los últimos 25 años. Casi el 50% de  los arrestos en Estados Unidos están relacionados con la mariguana y 30% de los reos están condenados por delitos sin violencia y el País gasta 68 mil millones de dólares anuales para mantener su sistema carcelario.

LA ESTRATEGIA DE MEXICO CONTRA EL NARCO.- El gobierno mexicano ha tomado la decisión – o ha sido obligado por Estados Unidos – para profundizar la guerra contra el narco de una forma similar a lo sucedido en Colombia. No obstante, después de 30 años, después de una guerra frontal muy cara, Colombia es aún el mayor productor de droga en el mundo, seguida en los últimos años por México, aunque su principal actividad es el trasiego de las drogas. En el presente a México se le certifica su Ejército basándose en la evaluación de los recursos que supuestamente les entregan los Estados Unidos para su lucha contra el narco (la frustrada Iniciativa Mérida).

Es totalmente falso el mensaje del embajador Pascual de que los Estados Unidos tienen bajo control los procesos económicos donde se sustentan las empresas criminales, sino que pretende mantener un frente militar en el Hemisferio sin incluir a su País, ya que en su política hacia México, el ejército estadounidense tiene prevista su invasión ante una crisis o colapso eventual ocasionado por el narco. Pero a pesar de que internamente reconocen que el problema es originado por su mercado interno de drogas, su geopolítica ha sido la de considerar la violencia e inestabilidad de México como un asunto de seguridad nacional.

PROSPECTIVA DE LA GEOPOLITICA ESTADOUNIDENSE PARA MEXICO.- La estrategia de los Estados Unidos en el corto plazo es de lograr la subordinación y control total del ejército mexicano, aunque contempla en primer lugar el debilitamiento del sistema económico formal y el fomento de plazas en la economía criminal. Este sistema de subordinación ha incorporado a organizaciones criminales que se van apoderando de muchas regiones iniciando su acción en ámbitos municipales, corrompiendo e incorporando a las fuerzas policiales y a los funcionarios de la región de manera ascendente dentro de la jerarquía del poder formal.

Tras el fracaso de cuatro años consecutivos, el Ejército Mexicano se va debilitando, además de sufrir la tentación permanente de la corrupción intentada por los grupos criminales que van propiciando la deserción de cuadros calificados que se unen a la economía criminal. En poco tiempo cundirá el desprestigio del Ejército Mexicano, tanto por sus continuas violaciones a los Derechos Humanos, como  por su falta de efectividad. Después de esto es probable que surja una propuesta del mismo gobierno o de la Iniciativa Privada, para sustituir al Ejército nacional por tropas extranjeras o se solicite la incorporación de México a un mecanismo de acuerdos militares internaciones con la OTAN, como ya lo han propuesto algunos organismos de la iniciativa privada.

EL OBJETIVO FINAL DE LA GEOPOLITICA DE EUA.- Sería lograr la presencia de fuerzas militares estadounidenses en territorio mexicano, de forma similar a lo ocurrido en Colombia.  Es obvio que el propósito toral de esta estrategia geopolítica norteamericana no es el de acabar con la economía criminal, sino la creación de un mecanismo que inhiba el desarrollo económico de México y genere un proceso de subordinación total a los intereses norteamericanos, fingiendo como siempre un supuesto respeto a la libertad,  a la autonomía y a los derechos humanos. Una fórmula de hipocresía que ha sido la principal fuerza del Estado norteamericano desde su fundación.

CONCLUSIONES.- En el corto y mediano plazo no existen mecanismos legales o diplomáticos para liberar a México de las estrategias de subordinación de los Estados Unidos. En el presente de la vida política mexicana existe una generación de funcionarios públicos y de capitalistas a quiénes sirven que no tiene capacidad para comprender la maldad de las políticas estadounidenses, ya que piensan que el hecho de ocultarlas y defenderlas a través del medio televisivo es un signo de astucia que hará prevalecer su poder y sus riquezas.

Se darán cuenta de su error, cuando se enteren que los poderes fácticos de México han sido traspasados a la economía criminal. Lo terrible es que esta situación ya está sucediendo ahora mismo apoyada en los capitales de la economía formal de quienes han cedido a la tentación de vivir de las jugosas rentas que ofrecen los paraísos fiscales que retroalimentan a la economía criminal global.

One thought on “ESTADOS UNIDOS FRENTE AL NARCO

  1. Paz

    Exacto.

    Es claro, exacto y puntual.

    Felicidades Alfonso. Tema básico, central, directo, necesario.
    Paz Flores

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