Capitalismo y economía criminal

Cuando se publicó el libro de Roberto Saviano titulado ‘Gomorra’ en el 2007, este autor italiano señalaba que la ciudad de Nápoles era la más violenta de la Unión Europea, ya que en poco más de 25 años (1980 – 2006) la organización criminal napolitana conocida como La Camorra había asesinado a 3600 personas, una suma que supera las de IRA, ETA, Brigadas Rojas y la Cosa Nostra siciliana.

Pero esta parte cruenta de La Camorra napolitana no es su peor efecto social, ya que la ciudad entera vive en una economía subterránea al margen de la ley. Los jefes del Cartel, los prestamistas usureros y los mafiosos han ido sustituyendo gradualmente a los políticos, los banqueros y los policías.

Saviano narra minuciosamente la operación de este nuevo mundo económico mediante el periplo de un viaje que se inicia y termina  con el ciclo de vida de mercancías de moda con gran uso y consumo, desde videojuegos, relojes y vestuario de marca que arriban al puerto de Nápoles procedentes del comercio chino y forman parte de una enorme red de talleres clandestinos de dimensiones globales que sustentan la actividad empresarial de esta mafia.

La Camorra es hoy en día una organización empresarial enorme, con ramificaciones en todo el Planeta, mientras que desde otra visión más oscura se encuentra una inextricable jungla de empresas donde no es posible distinguir la riqueza que se genera dentro de la normatividad económica y financiera global y la que se obtiene mediante actividades criminales. Según Saviano, en algunos barrios de Nápoles, el desempleo alcanza hasta un 50% y la mayoría de los jóvenes están convencidos que la opción de entrar a la Camorra sería la única posibilidad real de lograr una vida exitosa.

La Camorra no es una organización única, sino el nombre genérico de muchas familias napolitanas que forman alianzas para determinados negocios o que dominan territorios donde realizan actividades fuera de la ley, desde la inmigración clandestina, la prostitución, la falsificación de productos de lujo, la distribución de todo tipo de drogas, el envío de desechos tóxicos hacia áreas prohibidas, etcétera.

Muy a menudo estas familias entran en conflicto entre ellas mismas y se destruyen en guerras muy cruentas y feroces. En un medio donde hay pistoleros de profesión, vendedores de drogas, negociadores de protección, en cuyo vértice operan financieros, inversionistas e industriales de gran poder económico y talento, la Camorra se distingue por ser la organización criminal del mundo que mejor ha utilizado la globalización y las nuevas tecnologías.

Con extrema minucia Saviano describe en su libro los talleres clandestinos donde la mafia instala a los chinos que trae a Italia en forma clandestina para que trabajen en actividades que realiza en sociedad con China. Gran número de los chinos y de otros inmigrantes del sudeste asiático llegan a Nápoles para aprender a falsificar los más sofisticados productos de Gucci, Armani o Versace que la Camorra venderá por todo el mundo.

Las clases de diseño, corte y confección se dan en locales de la mafia con traductores simultáneos, al grado de producir imitaciones que logran vender a las más famosas luminarias de Hollywood. Dice Saviano que no todas las empresas de la Camorra operan en la ilegalidad, muchas de ellas ocupan una posición intermedia con algunas ramas y operaciones legales y otras ilegales que aunque mantienen la apariencia de ser legales, son subsidiarias del Sistema, que es como ellos denominan a esta organización criminal.

Saviano considera que en muy poco tiempo será minoritaria la economía que opera dentro de la ley, mientras que organizaciones como la Camorra, la Cosa Nostra y la N’ drangheta dominarán la economía mundial. Este crecimiento de la mafia napolitana no es debido a que no sea perseguida por el Estado, ya que a través de arrepentidos y soplones ha podido decomisar enorme cantidades de droga, intervenir sus fábricas de mercancías adulteradas y los sistemas que que utiliza para lavar dinero.

Pero a pesar de esos importantes golpes del Estado, la Camorra tiene una capacidad de adaptación y de renovación de su organigrama que nunca se ha visto en riesgo su existencia. Aunque parezca paradójico, en los barrios más pobres y marginados, la Camorra es el único medio de subsistencia para muchos, ya que los defiende y oculta cuando son perseguidos por la ley, desviando a la justicia y amenazando a quiénes se atreven a denunciarlos.

Otra gran paradoja de esta organización criminal es que conserva una solidaridad total de los habitantes de su terruño en cualquier circunstancia. Saviano señala que uno de los grandes negocios de la mafia es transportar residuos tóxicos de la zona industrial de la Campania hacia tierras napolitanas perjudicando a los campesinos y aldeanos de esa región, pero jamás protestan ni los denuncian .

Una conclusión un tanto polémica de Saviano es que la Camorra es una manifestación intrínsecamente vinculada al capitalismo global, ya que la tendencia general en el actual capitalismo global es a tratar de ganar dinero sin cumplir con las leyes, la cultura y la ética del actual orden mundial.

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